martes, 28 de marzo de 2017

Epilobio

Epilobio Epilobium angustifolium

Es una buena planta para las abejas si los apicultores tienen la suerte de hallarse en zonas en que existen abundantes manchas de esta planta. 
Con sus espigas de grandes flores rosadas, que aparecen hacia julio, es una de las plantas del campo más visibles y bellas.
Las primeras flores en abrir son las inferiores de la espiga floral y cuando las de la cima están ya a punto de abrirse, en la parte inferior han madurado las vainas con las semillas, habiéndose formado otros tallos florales secundarios; esto es, en una misma planta pueden verse a un tiempo capullos, flores y semillas. 
Como tiene una larga época de floración es, por tanto, capaz de dar una prolongada secreción melífera cuando abunda lo suficiente.
La miel de epilobio o adelfilla de hojas estrechas es de un color muy pálido, a veces completamente incolora, y de buena densidad, pero sin ningún sabor pronunciado y característico, tanto que algunos la consideran, aunque muy dulce, casi insípida. 
Resulta valiosa para mezclar con mieles obscuras y de sabores fuertes. 
La granulación, que generalmente no tarda en presentarse, tiene lugar en forma de granos finos. 
La cera o los panales hechos durante la época que las abejas han trabajado sobre esta planta, son de un color muy pálido.
Esta adelfilla produce polen en gran abundancia, el cual es siempre muy visible cuando lo trasportan las abejas a causa de su color azul. 

domingo, 26 de marzo de 2017

Zarzamora

Zarzamora Rubus ulmifolius

La zarzamora es una útil planta para las abejas, tanto si se trata de la zarza común de las cercas y campos o una de las especies cultivadas en huertas.
La floración tiene su época hacia finales de primavera y los comienzos del verano.
La zarza silvestre crece y florece abundantemente en casi cualquier terreno, lo mismo calizo, que pobre y arenoso, rico de aluvión o arcilloso, y nunca deja de ejercer su atracción sobre la abeja .
Las flores de la zarza nacen en los largos brotes principales o en los vástagos cortos laterales, generalmente en gran abundancia y durante un dilatado período de tiempo.
Es cosa corriente ver capullos, flores, frutos verdes, a medio madurar y completamente maduros, a la vez y en la misma planta, lo que aumenta grandemente el atractivo de esta planta. Lo que hace en gran parte a la zarza de valor e interés para la apicultura, es su largo período de floración, que puede extenderse a varios meses.
La miel es densa y granula con lentitud, sin embargo, como planta melífera, resulta inferior a su pariente próximo, el frambuesa, el cual da una miel mucho más fina.


Espino albar

Espino albar Crataegus monogyna

El espino albar o majuelo es un arbusto muy común; sus bonitas y fuertemente olorosas flores blancas, que aparecen de abril a junio, son familiares a todo el mundo. 
Dista mucho de ser una planta molesta y vegeta al sol o a la sombra y en toda clase de terrenos, excepto los turbosos ácidos, en los que no medra. Con frecuencia es el único arbusto que se ve en los pastos, donde en ocasiones abunda excepcionalmente para el gusto del agricultor. Sus cualidades como planta para setos están bien reconocidas y como valla o defensa natural para campos y cultivos, resulta insuperable.
Como planta apícola el espino albar es notoriamente inconstante, pues unas temporadas es un excelente manadero de néctar, pero no otras, o en unas comarcas sí y en otras no.
Cuando se presenta el flujo nectáreo del espino albar es, por lo general, muy rápido, pudiéndose apreciar en la colmena el olor de las flores mientras las abejas transportan el néctar a los panales.
Las numerosas formas ornamentales de espino con flores rojas o rosadas también atraen a las abejas si son de flores sencillas, pero no cuando se trata de variedades de flor doble.
La miel del espino albar es de muy buena calidad.
Normalmente suele ser de color ámbar obscuro, muy espesa y de un rico y apetitoso sabor. Debido a su apariencia, esto es, a su color obscuro y densidad, se ha confundido a esta miel con la de brezo. Usualmente no es clara o brillante y en ocasiones tiene un matiz verdoso que mengua su aspecto. El sabor se ha descrito de varias formas, aunque siempre favorablemente, tales como un exquisito sabor a nueces o parecido al de almendra.
Las flores de este espino corrientemente aparecen cuando ya están abiertas las del manzano, pero algunos años florecen a la vez. La miel resultante, o sea, una mezcla de manzano y espino albar, cuando se puede obtener, se considera como una de las del sabor más fino que pueda desearse.

El polen, blanquecino pálido, del espino albar es recogido en abundancia por las abejas y con frecuencia se le halla en la miel. Los granos, vistos al microscopio, son semejantes a los del polen de manzano y rosal.

Mostaza de campo

Mostaza de campo Sinapis arvensis

La mostaza silvestre a la par que es una valiosa planta melífera, es una de las más molestas y persistentes malas hierbas contra las que ha de luchar el agricultor.

Sus brillantes flores amarillas son, con frecuencia, excesivamente visibles en los maizales durante los meses de verano. Además de disminuir la cosecha de maíz, alberga el organismo productor de la roya blanca de los nabos y otras crucíferas.

Florece de marzo a septiembre.

Las semillas pueden permanecer enterradas durante muchos años y germinar repentinamente cuando, al arar el terreno, quedan cerca de la superficie, es por esto que, a veces, cuando se aran viejos pastos aparece la mostaza silvestre con profusión, pues las semillas estaban dormidas o en estado latente en el terreno desde que se labró por última vez. 

En los campos en barbecho llega a dominar esta planta en forma tal que, siendo una alegría para el apicultor, constituye la desesperación del agricultor.

La miel que se obtiene de la mostaza silvestre es de una excelente calidad, de un color brillante, desde incolora a ámbar pálido y de sabor suave. Cuando fresca y reciente puede tener un ligero sabor picante que recuerda a la mostaza y que deja una débil sensación de ardor después de probarla, pero esto desaparece a medida que la miel madura. 

En esta miel, la característica más notable, es la rapidez con que granula, pues, expuesta a la luz puede incluso hacerlo en tres días, y con frecuencia lo hace mientras permanece en la colmena. Por estos motivos debe siempre extraerse sin demora; si se deja unos días en el ex tractor puede endurecerse, con la consiguiente y desagradable sorpresa del apicultor cuando lo descubre.

Este carácter de rápida solidificación resulta de utilidad cuando se necesita una miel sólida en pequeña cantidad. También es útil para mezclar a otras mieles líquidas con objeto de hacerlas granular. Añadiendo a la miel de trébol blanco una pequeña cantidad de ésta se obtiene un producto de gran calidad, de color blanco puro y casi sólido.

Esparceta

Esparceta Onobrychis sativa

Donde quiera que se cultive constituye una segura planta nectárea y una buena fuente de miel.
La esparceta común es una planta vivaz, o sea de larga vida, pero generalmente sólo florece una vez cada temporada.
La primera floración de la esparceta generalmente aparece en mayo, durando aproximadamente diez o quince días la secreción nectárea.
Las flores de la esparceta son de color rosado y un campo en plena floración es un espectáculo muy agradable.
Tan pronto como en un campo aparece la primera nota de color, que es cuando abren los primeros capullos inferiores de los ramos florales, se verá trabajar a las abejas recogiendo néctar y polen, y tanto es su afán, que desprecian otros productores de néctar así que pueden obtener el de la esparceta. 
Las flores segregan el néctar en abundancia, secreción que continúa incluso a temperaturas bastante bajas. La forma de la flor y el mecanismo de la secreción es igual a los del trébol blanco y meliloto.
La miel de esparceta es de un tipo y clase muy característicos; su color es amarillo intenso y brillante y con un aroma y sabor peculiares. Cuando en la colmena está llena de miel reciente, ésta es de un olor desagradable, si bien este carácter desaparece pronto.
Muchos son los que consideran a esta miel como una verdadera golosina, considerándola como la mejor entre todas, pero otros no opinan así a causa de su aroma.
Los panales hechos con cera segregada durante el tiempo de floración de la esparceta son de un hermoso color amarillo pálido. Las maderas de la colmena y cuadros tampoco es raro que queden teñidos del mismo color.

Se atribuye esto al aceite que contiene el polen, que hace que a las patas de las abejas se adhieran partículas de propóleos, que luego quedan sobre la madera, pues el polen amarillo pardusco de la esparceta es de una excepcional naturaleza oleosa.

Cerezo

Cerezo Prunus cerasus:

El cerezo pertenece al mismo género que el almendro y el ciruelo, siendo muy semejante la estructura y forma de su flor. 
La abeja desempeña una parte primordial en la polinización del cerezo.
Las abejas obtienen de las flores polen y néctar en abundancia, siempre que el tiempo les sea propicio.
En muchas partes los cerezos abundan tan sólo en una cantidad que constituyen una útil fuente secundaria de néctar, que resulta valiosa por cuanto ayuda y fortalece a las colmenas en espera de la más importante floración del año, que tiene lugar más tarde. No obstante, contribuye junto con otros frutales al rendimiento de miel de árbol que se obtiene en muchas partes y en temporadas favorables.
Los cerezos silvestres que en algunos lugares abundan bastante, son de igual valor para la abeja.
El cerezo de flor o japonés (de flor Sencilla), que ahora se cultiva extensamente como planta de jardín y en arbolados de calles, es buena como planta apícola, y en ella con gusto trabajan las abejas recogiendo polen y néctar. 
Los guindos, que se diferencia de los cerezos dulces en los caracteres de sus flores además de los frutos, son también buenos proveedores de polen y néctar. 


Ciruelo

Ciruelo Prunus domestica

Las flores del ciruelo exhiben una amplia gama de tamaños y formas entre las distintas variedades, floreciendo algunas con mucha antelación a otras. 
Entre las variedades que florecen más tempranamente y las que lo hacen más tarde suelen mediar un mes, siendo unas tres semanas lo que dura la época de floración, que depende, además del tiempo que haga y de la variedad de árbol de que se trate.
La mayoría de los años a mediados de marzo ya se ven en flor muchas variedades de ciruelo.
Las flores hacen su aparición antes que las hojas, siendo la vida de cada .flor, desde que se abre el capullo hasta que caen los pétalos, una semana sobre poco más o menos.
Las abejas, cuando pueden escoger, muestran su preferencia por la flor del ciruelo, más que por la del peral o del grosellero.


El polen del ciruelo es muy parecido al del cerezo, pero sus granos son de un tamaño considerablemente mayor.