sábado, 10 de febrero de 2018

Abedul

Abedul )Betula Pendula)

El abedul común no es una planta de gran importancia apícola, no produce néctar, aunque el polen de color amarillo pálido a principios de temporada, parece que las abejas lo recogen en abundancia.

Los granos de polen son diminutos y producidos en gran abundancia. Se estima en más de diez millones de granos de polen la cantidad que produce un amento de abedul.

Tiene fama de ser un buen productor de ligamaza y por tanto de propóleos.

La savia de la poda es aprovechada por las abejas.

Se dice que en el verano exuda melaza.

En España, sin que forme bosques extensos, se le encuentra en las montañas de la región cantábrica, lo mismo que en los Montes de Toledo y Sierras de Gredas y Guadarrama. 

Esta planta resistente y rústica acomodándose con facilidad a los diversos terrenos. Su época de floración está comprendida entre los meses de marzo y abril y sus llores se agrupan en amentos. 

Castaño de indias

Castaño de Indias (Aesculus hippocastanum)

Es un árbol ornamental de gran porte, se trata de una buena planta apícola con sus ramas de blancas flores que aparecen de abril a mayo, en las que trabajan bien las abejas y obtienen néctar y polen.

El néctar es a veces perfectamente visible y lo segregan las flores en su fondo, entre los estambres y las uñas, o inserciones, de los pétalos superiores, donde queda protegido por pelos lanosos. 

Las abejas, cuando trabajan en estas flores, con frecuencia liba el néctar por un lado o desde el interior de la flor. El néctar es primero de color amarillo, pero a medida que el polen disminuye se convierte en naranja y luego toma un tono rojo obscuro. 

La época de floración dura aproximadamente un mes, pero los pétalos siguen en la flor, sin caer ni ponerse mustios, bastante después que los estambres se han marchitado y ha cesado la secreción de néctar; puede verse entonces que las abejas no hacen caso de las flores.

El polen de este árbol se distingue fácilmente por su color llamativo, casi rojo ladrillo. Es corriente ver a las abejas llegar al colmenar con sus cestillos cargados de polen pardo rojizo cuando los castaños de Indias están en flor; en ocasiones las mismas abejas parece, a medida que van llegando con sus cargas, que las hayan espolvoreado con polvo de ladrillo.

Se cultivan también otros diversos castaños caballunos que parecen gozar del mismo favor por parte de las abejas, excepto, naturalmente, las formas de flor doble. 

La variedad temprana (praecox), cuyas hojas y flores brotan unos dos meses antes que en la ordinaria, es interesante y debe de tenerla en cuenta todo aquel que proyecte sembrar árboles para las abejas. 

El castaño de Indias rojo (A: carnea, un híbrido) se retrasa en su floración unos quince días, aproximadamente, con respecto al común, y sus flores son muy visitadas. 

Existen asimismo otras variedades de este castaño, como el A. indica magnífico árbol del Himalaya, no muy cultivado, aunque es bastante resistente. Florece de veinte días a un mes más tarde que el ordinario y así se constituye un proveedor de néctar y polen durante el verano.

El de California (A. cali/omica) aun es de flor más tardía, julio y agosto, y sus flores reciben innumerables visitas de abejas y abejorros. Se dice que en los lugares donde abunda constituye un contratiempo para los apicultores, debido al néctar que las abejas recogen de las flores de este árbol, ya que se dice que envenena a las abejas o que les causa parálisis. 

miércoles, 7 de febrero de 2018

Madroño

Madroño (Arbutus unedo)

El madroño es un arbusto que siempre tiene hoja y que a veces se ve cultivado.

Sus flores blancas rosadas, con forma de jarritas, aparecen desde octubre a febrero, y en ellas no es raro encontrar a las abejas recogiendo néctar y polen en los días buenos de otoño. 

En algunos puntos de la región mediterránea, se obtiene miel del madroño, que vemos descrita como de color amarillo limón, aromática y de sabor amargo.

También se cultiva algo otra planta parecida que procede de América del Norte, el A. menziesii, que es allí origen de miel de buena calidad.

Las abejas visitan mucho sus flores, pero al ser los días cortos y salir poco a pecorear, no suelen tener influencia en la producción de miel; sin embargo los apicultores del norte de Portugal dicen que produce una miel de mal sabor que resulta incomestible; en Italia produce una miel monofloral de difícil conservación, olor acre y desagradable, y de sabor amargo.

Es una miel recomendable solo para los que les gustan los sabores amargos.

Apenas recogen el polen debido a la posición de las flores que facilita el descenso del néctar.


jueves, 1 de febrero de 2018

Amapola


 Amapola (Papaper rhoeas)

Las amapolas, lo mismo da que sean silvestres o cultivadas, dan mucho polen y parece que gusta mucho a las abejas, pues visitan las flores en gran cantidad, incluso cuando tienen disponibles otras flores que también se lo ofrecen, y lo mismo podemos decir para los abejorros.

No es extraordinario ver en las grandes flores sencillas de las adormideras o amapolas orientales, tres o cuatro abejas, gozando a la vez de la rica y generosa provisión de polen que la planta les ofrece.

También hay referencias acerca del efecto narcótico o estupefaciente que las amapolas pueden tener sobre las abejas. como quiera que el opio procede de unas amapolas o adormideras, esto quizá no sea muy sorprendente.

Florecen de principio a final de la primavera.

La flor de la amapola no ofrece néctar a las abejas, por lo que no existe miel de amapola, sin embargo, el valor nutritivo de su polen, un polen de color oscuo, es muy valioso para las abejas.

martes, 23 de enero de 2018

Lavanda

Lavanda o espliego (Lavandula angustifolia)

Es cosa sabida y vulgar que las olorosas flores azules del espliego son siempre motivo de gran regocijo para las abejas, lo mismo que la zumbadora alegría que acompaña a sus viajes. Los mejores meses para la flor de la lavanda son junio, julio y agosto, dependiendo del lugar, segregando entonces abundante néctar que se acumula en el fondo de la flor, protegido por un anillo de pelos. El tubo de la corola suele ser de unos seis milímetros de largo, es decir, una longitud muy adecuada para la abeja colmenera.

El espliego necesita para su desarrollo un terreno a pleno sol, y mejor si es ligero o calizo y seco, condiciones que se cumplen en muchos lugares del sur de Europa, donde la planta, en estado silvestre, cubre muchas hectáreas de terreno y proporciona miel de buena calidad.

En algunos lugares se cultiva a veces el espliego en gran escala con destino a la industria de perfumería, y ofrece así buenas ocasiones de aprovechamiento a los apicultores de las cercanías, aunque no demasiado buenas, pues desgraciadamente las flores han de cosecharse cuando están en toda su pujanza.


El espliego es planta abundante en España, siendo varias las especies suyas que se encuentran silvestres, de las cuales podemos citar como más corrientes la L. vera, L. spica y L. latifolia, aparte de la L. stoechas o cantueso, que también tiene un papel importante en la flora melífera de muchas regiones españolas. 


En los terrenos donde se encuentra el espliego, abundan asimismo otras muchas labiadas, siendo la miel que se cosecha una mezcla de todas ellas, sin que, en realidad, predomine ninguna; no obstante en la provincia de Teruel sobresale el espliego y comunica sabor y olor característicos a la miel.


La miel es de dolor ámbar claro, de aroma muy agradable y granula con un grano tan fino y suave casi como la mantequilla.






Hiedra



Hiedra (Hedera helix)

La hiedra es una plantas trepadora muy comunes en los jardines, en todos los bosques se ve a la hiedra subir por los troncos de los árboles y formar también alfombras sobre el suelo y a veces la planta alcanza enormes dimensiones.


En el último tercio del año es cuando florece la hiedra; a finales de septiembre generalmente brotan sus flores amarillas verdosas, que duran hasta que llegan los fríos.

Constituyen para la abeja una excelente provisión de néctar y polen, y si la planta abunda y el tiempo es lo bastante benigno para que las abejas trabajen, estas flores pueden resultar una ayuda muy oportuna para las reservas de invierno de la colmena. 

Es el néctar y planta melífera más importante que la abeja puede encontrar a finales de temporada y si el invierno es suave y benigno, en navidad aún pueden encontrarse plantas con flores frescas.

El néctar es muy concentrado y parece como una compensación a lo tardío de las flores y la dificultad que las abejas puedan tener para eliminar la humedad del mismo y convertirlo en miel. Lo dan muy abundante, tanto que a veces las flores pueden gotear y, si no se presentan insectos, la base de la flor no es raro que quede cubierta de una costra de azúcar antes de que se marchite, pues tan rico es el néctar y tan pródigamente elaborado.

Su secreción se verifica en realidad por un disco amarillento grisáceo que rodea los estilos, quedando el jugo al descubierto y sin ninguna protección, ofreciéndose como fácil banquete a toda clase de insectos que acuden atraídas por el fuerte y algo desagradable olor de las flores. Estas cuando hace poco que han abierto, segregan muy poco néctar, pero va aumentando la cantidad al envejecer la flor y llega a un máximo al alcanzar la fase femenina, o sea cuando madura el ovario.

El polen de hiedra es de un color amarillo apagado y los granos son densamente granulados.
La miel de hiedra se dice que es de ámbar oscuro que pasa a marrón oscuro cuando cristaliza y que posee un sabor muy especial, algo amargo que no gusta a todos. su cristalización es muy rápida en un grano muy fino.

Como regla general, los apicultores prefieren dejar la miel de hiedra a disposición de las colonias. Esta mielada es excelente para asegurar la perennidad de las abejas  y reforzar las reservas de invierno necesarias para la supervivencia de la colmena.

domingo, 7 de enero de 2018

Tomillo



Tomillo Thymus sp
Hay muchas especies de tomillo, tanto espontáneas o cultivadas, los tomillos son plantas apícolas de gran importancia y su néctar es muy buscado por las abejas.


En algunos lugares, abunda mucho el serpol (T serpyllum), que, a pesar de su pequeño tamaño, cubre los campos de un color purpurino rojizo cuando se halla en plena floración por los meses de junio y julio, aunque sus flores empiezan a verse en abril y duran hasta septiembre.
La miel de serpol es de una clase y in aroma difícil de mejorar y allí donde se encuentre beneficiará con su presencia cualquier otra miel.


El tomillo vulgar (T. vulgaris), es una planta de la región mediterránea, y cubre grandes extensiones de terreno pedregoso, constituyendo un hermoso espectáculo cuando florece en primavera, y tiene indudablemente, un gran valor para la apicultura.


El tomillo blanco o mejorana silvestre (T. mastichina), el tomillo salseso o tomillín (T. zygis), y varias clases más, son otros tomillos que abundan mucho en la península ibérica, y son propios de las zonas secas y áridas, llanas o montañosas, son junto con las labiadas, uno de los principales recursos de la apicultura española.
Ocupan muchas hectáreas de terrenos incultos, formando matorral abierto y bajo, pero a pesar de ello, cuando llega la primavera, de marzo a abril o mayo, dependiendo del lugar, se ven totalmente cubiertos de flores rosadas o blancas muy olorosas, que duran hasta los comienzos del verano.


Según la mitología clásica (El monte Himeto, que está situado al sur de Atenas), estaba poblado de abejas que libaban en su floresta y que producían la miel más rica y la cera más suave de Grecia, a causa de la fragancia de sus magníficas flores y hierbas; tanto era así según la leyenda, que hasta los reptiles que vivían allí dejaron de ser venenosos. Y todo por el tomillo que abunda en dicho monte.


El color  de su miel es más bien claro tipo ámbar cuando está líquida, pero se oscurece llegando a tonalidades marrones en el momento que se cristaliza. Curiosamente, a esta miel le ocurre todo el contrario que a la miel de romero, que cuando cristaliza adquiere un color muy claro.

Tiene el olor característico y agradable que desprende la propia planta. Su sabor es muy dulce, pero delicado al mismo tiempo, lo que provoca que sea del gusto de muchos aficionados de la miel.

Dicen que su miel es una aliada de la salud. Buena para prevenir o curar infecciones de garganta, ayuda a mejorar el sistema digestivo, además de otros beneficios para la salud.